Chris Cornell y lo que nos queda del grunge en 2017

Todo empezó con Andrew Wood en 1990. Apenas era el nacimiento de algo que cambiaría el mundo y que nos volaría la cabeza con lo que traía. A pesar de que Wood solo publicó un disco con su banda, Mother Love Bone, dejó una huella muy profunda, pues sigue siendo referente de muchos músicos de la actualidad. Este fue el comienzo de la maldición de los grungeros.

La calamidad siguió alcanzando al grunge con el paso de los años, como si se tratara de una condenación inexplicable, pero como si tuviera la misión de acabar con todos sus referentes. Pioneros de una generación de músicos con apariencia autodestructiva, y que poco les importaba la fama, se fueron apagando uno a uno, como si hubieran firmado un contrato perverso. Sobredosis por uso de drogas y suicidios por depresión serían los estigmas que acompañarían a los íconos de esa camada de músicos, una etiqueta que no muchos quisieron aceptar.

Eventos inesperados

Luego de que el movimiento surgido en Seattle alcanzara la cúspide, y justo cuando parecía que todo iba bien, llegó el 94 y sucedió un segundo golpe brutal. Se nos fue Kurt. El 95 no fue menos trágico. Shannon Hoon se dio una sobredosis de cocaína después de un concierto y así llegó el fin de Blind Melon.

Pasaron unos años. En la era de los 2000 parecía que las cosas mejoraban para el grunge. Aunque ya no era una tendencia mundial, las bandas que aún representaban el movimiento seguían componiendo y superando sus adicciones. Pero el 2002 nos recordó que la maldición no se había acabado. La nueva víctima fue Layne Staley, tal vez el junkie más pesado de la época. Una sobredosis de cocaína y heroína acabaron con el sufrimiento y la depresión que cargó por muchos años.

La desgracia llegó de nuevo para Alice In Chains en el 2008, con la muerte de su exbajista Mike Star, también por consumo de drogas. Fue otro duro golpe para los seguidores de la banda en todo el mundo. La última pérdida, igual de dolorosa, ocurrió en 2015, cuando Scott Weiland, de Stone Temple Pilots, murió aparentemente por una mezcla de drogas y alcohol.

El último embajador del grunge

Hoy, el mundo amaneció con la repentina muerte del líder de Soundgarden y cantante de Audioslave, Chris Cornell. Esta vez la causa fue el suicidio. El hecho dirigió la mirada de miles de grungeros en el mundo hacia Eddie Vedder, a quien catalogan como el último referente del movimiento. “El último embajador del grunge”, dicen. No hay que demeritar el legado de Vedder a lo largo de más de 25 años con Pearl Jam, es mi vocalista favorito desde hace años, pero eso de que sea “el último embajador del grunge”, no lo comparto.

Esa es una etiqueta que seguramente el mismo Vedder repudiaría, y con razón. Hay que recordar un poco la historia del grunge para darse cuenta de la importancia de otras figuras como Stone Gossard y Jeff Ament, quienes fundaron Green River, Mother Love Bone y Temple of the Dog.

Fue después de eso que surgió toda la magia, cuando mandaron a traer a Vedder, desde California, por haberle puesto letra y voz a unas grabaciones que ya tenían. Ese fue el momento en el que todas las piezas se juntaron y nació Pearl Jam. Parte importante del espíritu de ese movimiento sigue vivo en la alineación completa de Pearl Jam, no solo en Vedder. Sin embargo, el peso que los cinco tienen sobre sus hombros es muy pesado ahora. Eso hay que tenerlo muy presente.

Por otro lado, la amistad entre Chris y Pearl Jam fue tan fuerte que no me sorprendería una pausa indefinida de la banda hasta que superen el duelo. Afortunadamente, Pearl Jam ha sido una banda que ha sabido tolerarse entre todos sus integrantes y manejar su carrera de una forma más “sana” que otras, así que confío en que superen este momento difícil y sigan adelante con sus vidas.

¿Qué nos queda del grunge?

¿Qué nos queda además de Vedder? Bueno, en los últimos años ha sido muy relevante el trabajo que ha realizado Dave Grohl, tanto con Foo Fighters como en sus proyectos solistas. Si bien Dave no nació en la cuna del grunge, también ha sido uno de los personajes más importantes que han forjado el movimiento. Si la vida nos lo deja un par de décadas más, Dave nos va a regalar mucha música para el soundtrack de nuestras vidas.

¿Y qué decir de Jerry Cantrell, de Alice In Chains? Siempre he pensado que Jerry tiene la habilidad de bajar al infierno y canalizar cantidades inimaginables de depresión para escribir una docena de riffs, utilizarlos en su nuevo disco y regresar a este mundo para emprender una nueva gira. Cantrell es otro de los pilares de esto y confío en su fortaleza para llevar a Alice In Chains a donde no pudo llegar con Layne. Sobrevivir.

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Experto en procastinar.

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