Bob Dylan: La canción que no cabía en “Infidels”

Street Legal de 1978 es uno de los mejores discos que Bob Dylan ha lanzado hasta ahora. Está ahí entre las grandes obras del maestro junto con Blood On The Tracks de 1975 y Highway 61 Revisited de 1965. La diferencia es que nadie habla de Street Legal. Queda tirado en una esquina, tan lleno de polvo que nadie reconoce que es un diamante. Sin embargo, si le prestas un poco de tu tiempo, vas a descubrir una hermosa colección de canciones calurosas y orgánicas con inspiración del rock y del góspel, con amplia presencia del órgano Hammond y con una nostalgia que quiere jalar tu corazón hasta las profundidades del abismo.

Dylan logra establecer un balance delicado que pocos otros artistas logran en sus obras. La primera canción “Changing of the guards”, la cuarta canción “Baby, stop crying”, la sexta canción “Señor (Tales of Yankee power)” y la séptima “True love tends to forget” son hermosas. En resumen: ¡todo el disco es hermoso!

A la sombra de Slow Train Coming

Street Legal, por supuesto, queda para siempre en las sombras de Slow Train Coming, lanzado por Dylan el año siguiente (1979) como el primero de sus tres discos cristianos. Slow Train Coming”no es malo, pero se oye como un disco viejo escuchándolo ahora. No ha envejecido con la misma dignidad que retiene Street Legal.

En Slow Train Coming, Dylan contrató a Mark Knopfler para acompañarlo en la guitarra. Ocho años más joven que Dylan, Knopfler era el cantante y guitarrista de la banda Dire Straits del Reino Unido. Si el nombre de la banda no te suena, su éxito más grande seguramente te sonará conocido “Sultans Of Swing”.

Dire Straits había lanzado su primer álbum tan solo un año antes de que Knopfler fuera contratado por Dylan. Ha de haber sido todo un viaje para el joven Knopfler. Según dicen, no fue hasta después de la contratación, y bien avanzados en la grabación, que Knopfler se dio cuenta que el disco que estaban grabando estaba lleno de canciones cristianas. Se puso incomodo, pero cumplió con el contrato.

Slow Train Coming tiene un alto valor como documento histórico de las locuras de Bob Dylan. El mejor momento tal vez es “Man gave names to all the animals”, según muchos conocedores la peor canción grabada por Dylan, pero una joya, no obstante.

Dylan, Knofler y Taylor

Cuatro años más tarde repitieron su colaboración, Knopfler tocó guitarra y produjo el disco Infidels de 1983. Infidels es otro disco muy celebrado, tal vez por el alivio cuando Dylan por fin dejó su época cristiana, pero la producción mantiene un sonido anclado en los años 80 que ahora es anticuado. Sin embargo, entre los músicos y en la producción encontramos algunos de los pioneros más importantes del rock anglosajón de la época.

Aparte de Mark Knopfler, participó también Mick Taylor en la guitarra eléctrica, el mismo Taylor que tocó con The Rolling Stones en sus mejores años. El aporte de Taylor se aprecia muy bien en el solo al final de “Sweetheart like you” (aunque en el video no sale él sino Carla Olson tocando air guitar) y también en esta versión de “Don’t fall apart on me tonight” grabada en vivo con Bob Dylan, Mark Knopfler y Mick Taylor tocando juntos:

Nobody can sing the blues like Blind Willie McTell

Dylan y Knopfler terminaron la producción de Infidels de prisa ya que Knopfler se iba de gira con Dire Straits a Europa. Estando a solas con el disco, Dylan tomó una de las decisiones más raras de su carrera cuando quitó una canción del álbum. La canción estuvo engavetada casi diez años y por poco fue dejada en el olvido, hasta que Dylan decidió incluirla en una compilación oficial en 1991. Hoy se celebra como una de sus mejores canciones: la extraordinaria “Blind Willie McTell”.

Bob Dylan & Mark Knofler- Blind Willie McTell (Acoustic version) from Abhilash Baruah on Vimeo.

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Inmigrante sueco en Guatemala. Colaborador para Fast Food & Rock.

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